Trabajo hace 3 años en un banco, en la banca empresas, soy jefa de un grupo tan heterogeneo de 8 personas, somos 23 las que trabajamos ahi... voy a hacer una revista y escribi este cuento que se asemeja mucho a la realidad
CUARTO PISO
Lunes 8.45 a.m., ella se baja del metro, tiene 15 minutos para llegar a su oficina, antes de que empiece la reunión diaria del Plan Everest, en el trayecto ha planificado su día, en la mañana llamará a los clientes que tiene en su ASL, un sistema computacional lento y engorroso que determina que clientes llamar, en la tarde se dará tiempo para enviar una línea de un cliente nuevo, rogando para que salga aprobada por el comité de riesgo, a las cinco tiene una visita en providencia, espera que el cliente tenga los antecedentes financieros para poder hacer la presentación al banco.
Mientras camina piensa en que todos los días son iguales, y espera que no se acabe la adrenalina de tener un día agitado, disfruta teniendo varias cosas que hacer, ya que se le pasa el día volando, le encanta su oficina, le encantan sus compañeros un grupo variado de 23 personas, todos con un mismo objetivo pero con diversas personalidades, un grupo unido y que se ayudan los unos a los otros, dentro de el tiene amigos con los cuales ha vivido varios procesos del área, piensa en cada uno de ellos mientras camina por la galería que es un atajo obligado para llegar al edificio.
Piensa en el grupo de las once mujeres, y que debe organizar un aquelarre femenino donde puedan pelar a los hombres del área, lo agenda mentalmente para mandar un Lotus cuando llegue al cuarto piso, se ríe con algunos recuerdos especialmente los de las pagadas de piso, como cambian sus personalidades estando fuera de la oficina, si tuviera que catalogarlas estarían "las rumberas", aquellas que escuchan las primeras notas de una salsa y sus pies se mueven automáticamente peleándose quien baila primero con el único hombre del área que le pega a todos los ritmos, "las me tengo que ir" un grupo que en las pagadas de piso se quedan hasta temprano, lo que es entendible por que tienen niños, pero se pierden todos los karaoke y bailes que salen después de unas copitas de mas, "las piérdete una" las que no sueltan el micrófono, no paran de bailar y siempre encuentran que la fiesta se acabo temprano y que vayamos a otro lado, donde por supuesto todos partimos.
Mira la hora, 8.50 a.m., aun queda tiempo para fumarse un cigarro antes de entrar, piensa en los hombres, 12 machos recios que según ellos tiene olor a macho y eso no se discute, que cada uno tiene una característica que los identifica, encontramos a los "Silvio Rodríguez" los que tienen la palabra precisa y la sonrisa perfecta, son los que lanzan la talla en el minuto indicado, y causan muchas risas en el área, mandan mails divertidos, tienen raros sonidos en sus celulares, son los bacanes del youtube, también tenemos a los "padres de familia", aunque la mayoría son papás, acá encontramos un grupo menos revoltoso que son los que llaman todo el día, pocas veces salen a happy hours, pero participan en los caguines de oficina mas que nadie, son los primeros que avivan la cueca cuando uno ha salido seleccionado como "mapahue" del area, y por ultimo los "piolita" los que se hacen los... pero no son, aquí están los recién llegados, pero cuando entran en confianza es posible que se inscriban el club de los "Silvio Rodríguez"
Cuando estos dos grupos se juntan, se arma una fiesta constante dentro y fuera de la oficina, se extiende a los almuerzos y muchas veces después de la pega, somos todos amigos... no se como ninguno se ha separado todavía, hay que admitir que las parejas de cada uno son unos ángeles.
Y pensar que todo esto es avalado por el Sensei del área, él si que es un caso aparte, a pesar de ser una persona muy ocupada, vive en reuniones, se da el tiempo para carretear con sus cachorros, él es un hombre "top", con una personalidad avasalladora, comercial hasta la medula, iii que manera de vender bien la pomada!!!, Con una memoria super frágil producto de un accidente en el fútbol y con una seguridad en sí mismo envidiable, a pesar de que salió del mercado de los solteros hace años, y con casi cuarenta años, aun tiene su arrastre en el sexo opuesto, es que es realmente encantador... cuando quiere.
Faltan cinco minutos para las nueve, abre la mampara de vidrio, saluda a los guardias mientras camina al ascensor, aprieta el cuarto piso y piensa... me gusta trabajar acá, mientras entra a la oficina con una sonrisa saludando a sus compañeros.
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